sábado, 19 de marzo de 2011

Cisne negro (Darren Aronofsky)


Con esto de la crisis y todo lo que ésta implica, se nos está privando de placeres como el de ver buenos largometrajes en unas condiciones óptimas, es decir, ir al cine. Y no suficiente con ello, nos vemos obligados a elegir entre películas con un reparto considerablemente bueno y un argumento aún mejor.

Sin ir más lejos, el otro día fui al cine, y tuve que elegir entre ver "El discurso del rey" y "Torrente 4", con la particular actuación de Santiago Segura. Al final no vi ninguna de las dos, fallos técnicos de  última hora, pero obviamente, si he de elegir entre ambas, me decanto por la primera. No tengo nada en contra del cine español, pero tengo bastante aprecio a mi tiempo y a mi dinero. En fin, bromas y opiniones a parte.

La reciente película que realmente me ha marcado y sorprendido, ha sido "Cisne negro", con la espectacular interpretación de Natalie Portman. Sí, mucho pensaréis, "otra vez con lo mismo… ya está demasiado vista…etc". Pero me parece que por una vez, es necesario corroborar, una y mil veces si hace falta, lo que dice todo el mundo. Este largometraje, pretende abarcar muchísimos aspectos, desde la ambición obsesiva de Nina (Natalie Portman), hasta la fuerza que desprenden cada uno de los bailarines en el nuevo remake sobre el que se basa el filme.



El principio es realmente espectacular, podemos vislumbrar una tenue figura, sobre un escenario negro, con un foco apuntándola de lleno. Es la princesa que será convertida en cisne (el cisne blanco) en la tan conocida obra "El lago de los cisnes". Nina, la que interpreta a la princesa, junto con un bailarín, que desempeña el papel del que la convierte en cisne, nos deleitan con el prólogo de este fantástico ballet. En la siguiente escena, la protagonista nos aclara que ha sido un sueño. La trama continúa en la escuela dónde Nina estudia danza. El director de la misma, está trabajando en un nuevo remake de "El lago de los cisnes" y tiene que decidir cuál es el reparto. Vincent Cassel, que interpreta el papel de este personaje, en la película, Thomas Leroy, es una persona que se aprovecha de la inocencia y la obsesión de Nina por conseguir el papel de la reina, y que hace lo mismo con cada una de sus estrellas de la compañía. Tras decidirse por Natalie Portman para actuar como la protagonista del ballet, ésta se obceca desmesuradamente en su nueva meta de conseguir llegar a ser la perfección personificada y ser capaz de irradiar la inocencia y la fragilidad del cisne blanco y, por otro lado, la sensualidad y la astucia del cisne negro. Todo esto, enmarcado en un ambiente de tensión y presión provocados por Leroy y Lily, su compañera y rival en la obra. El personaje de Lily, interpretado por Milena Markovna Kunis, más conocida por Mila Kunis, es de gran relevancia, ya que no sólo se muestra como la antagonista del largometraje, sino también como una válvula de escape para Nina, puesto que esta última es alguien reservado, presionado por su madre para hacer siempre las cosas correctamente y sin cometer locuras de ningún tipo. La figura de Erica, madre Nina, interpretada por Barbara Hershey, encarna la autoridad. Como buena ex-bailarina, sabe cómo es ese mundo y pretende proteger a su hija incluso llegando a sobrepasar ciertos límites, como su intimidad.

Poco a poco, la protagonista va perdiendo la cabeza, le cuesta distinguir entre la realidad y sus pensamientos, no es capaz de ponerse límites a la hora de trabajar, porque sabe que ante cualquier muestra de flaqueza, puede ser sustituida por Lily. Su director la sigue presionando y su madre no baja la guardia. Cuando se acerca por fin el gran día, la noche de la función, Nina tiene que forcejear con su madre, la cual había llamado al director de la compañía para decir que ésta se encontraba mal y no podría actuar esa noche. Cuando por fin consigue llegar a la escuela, se encuentra con su peor pesadilla. A punto está de ser desbancada en su papel, cuando aclara que está en perfectas condiciones para representar a la reina. Una entrada triunfal la que realiza en el primer acto, durante su función, aunque su cabeza no cesa de cavilar sobre los supuestos planes de Lily hacia ella, lo que la hace cometer un pequeño fallo que hará que pierda los estribos durante el descanso. De nuevo, su ambición y su lucha por este papel hacen que muestre verdadera sensualidad y picardía cuando interpreta al cisne negro, aunque, más  que una interpretación podríamos hablar de fusión. Cada movimiento, cada giro… hacen de ella alguien altivo y elegante, en definitiva, un cisne. Y para terminar la función, un épico final, la protagonista se desquita por fin de tanta tensión, de todas las alteraciones mentales y psicológicas que ha sufrido durante los ensayos, de todas las rivalidades y ambiciones y consigue ser libre.

Un argumento grandioso, con un final que puede interpretarse de varias maneras, según las opiniones que he escuchado. Lo que sí está claro, es que, si juntamos toda la trama con los juegos de cámara, el paso de primeros planos a planos generales y el uso de la cámara subjetiva para ponernos en el papel de la protagonista y hacer un intento de acercarnos a cómo ella está experimentando cada paso que da, convierten a Cisne negro en un thriller psicológico digno de admiración.




   Y para terminar, aquí os dejo con una frase de la película, en concreto de Leroy:
"La única persona que se interpone en tu camino eres tú misma, es hora de dejarla ir".

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